Tesla ha difundido imágenes de la fabricación del Cybercab que muestran distintos módulos del vehículo ensamblándose en paralelo antes de reunirse al final del proceso. EVwire documentó la publicación el 9 de septiembre y la vinculó al material compartido por la cuenta oficial Robotaxi. La novedad de esta semana es esa explicación visual de la producción, no la presentación inicial del vehículo.

El Cybercab pertenece al ámbito de la robótica móvil: está concebido para transportar pasajeros como robotaxi. El interés de la noticia está en cómo se fabrica ese vehículo físico y en qué puede comprobarse sobre el proceso, por separado de las expectativas comerciales de Tesla.

Fabricación por módulos

El enfoque, denominado «unboxed», organiza tareas en sublíneas paralelas y reúne después los conjuntos. Tesla sostiene que permite reducir a la mitad el tamaño de la línea y aumentar su capacidad. Elon Musk también atribuye al rediseño una velocidad de producción más de cinco veces superior a la fabricación convencional, según la cobertura de EVwire.

Son afirmaciones del fabricante. Las imágenes difundidas no constituyen por sí solas una auditoría independiente del ritmo sostenido, los costes o la calidad de todas las unidades que salen de la planta. El montaje puede ir en paralelo; demostrar lo que sale de él sigue sin tener botón de avance rápido.

Capacidad no significa vehículos entregados

El informe oficial de Tesla del segundo trimestre, publicado el 22 de julio, ya situaba al Cybercab en producción en Gigafactory Texas. También indicaba que habían comenzado pruebas de ingeniería en vías públicas y viajes para empleados dentro del recinto de la fábrica. Ese documento aporta contexto anterior; no debe confundirse con un anuncio nuevo de septiembre.

La compañía declaraba una capacidad instalada anual superior a 125.000 Cybercabs, acompañada de una advertencia explícita: la capacidad instalada no equivale al ritmo de producción actual. El propio informe relacionaba el resultado efectivo con factores como disponibilidad de equipos, suministro de componentes y otras limitaciones. Una cifra de capacidad no es un contador de taxis trabajando en la calle.

La autonomía se evalúa fuera de la fábrica

Reuters informó el 4 de septiembre de una investigación de la NHTSA sobre la base utilizada por Tesla para certificar el Cybercab, que carece de controles manuales convencionales. La apertura de esa investigación no equivale a una conclusión de incumplimiento.

Fabricación, operación y certificación son cuestiones distintas. La publicación del vídeo añade información sobre la primera; no resuelve por sí misma las otras dos ni demuestra que el robotaxi pueda prestar servicio autónomo sin restricciones en cualquier ciudad.

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