Un nuevo estudio de la Universidad de Pavia ha presentado HemiBot, un sistema robótico diseñado para la rehabilitación de pacientes que sufren de Negligencia Espacial Unilateral (USN), una condición común tras un accidente cerebrovascular. Este sistema utiliza un manipulador móvil TIAGo, que se basa en un software de ROS 2, para llevar a cabo ejercicios de apuntado con el brazo, facilitando la recuperación de la atención espacial en el hemisferio afectado.
HemiBot se distingue por su capacidad de gestionar sesiones de rehabilitación de manera autónoma, adaptando la dificultad de los ejercicios en tiempo real y proporcionando retroalimentación a los pacientes. La metodología incluye un sistema de puntuación que evalúa el rendimiento del paciente en cada repetición, lo que permite ajustar la dificultad de las tareas según el progreso individual. En el estudio, se logró una concordancia del 100% entre las clasificaciones obtenidas por el robot y las de un sistema de referencia estereofotogramétrico, lo que valida la precisión del sistema.
El enfoque de HemiBot se basa en la idea de que el movimiento del brazo afectado hacia un estímulo visual puede ayudar a los pacientes a recuperar la atención hacia el lado descuidado. En este caso, el manipulador robótico actúa como un estímulo exógeno, moviéndose hacia el espacio que el paciente tiende a ignorar. Esto no solo proporciona un ejercicio físico, sino que también busca reactivar las redes neuronales afectadas por el daño cerebral.
El sistema incluye un marco de seguimiento esquelético y un árbol de comportamiento que orquesta la ejecución de los ejercicios y la computación de métricas por repetición. Además, se incorpora un módulo de retroalimentación en italiano, que ofrece comentarios empáticos a los pacientes, lo que podría ser un intento de hacer que la experiencia de rehabilitación sea más amena. Sin embargo, la idea de que un robot pueda ser empático es, al menos, un poco irónica; ¿realmente puede un robot entender lo que significa "sentir"?
Aunque los resultados son prometedores, los autores del estudio advierten que se necesita una validación clínica adicional antes de que HemiBot pueda ser utilizado en entornos de rehabilitación reales. La investigación se centra en demostrar que el sistema puede gestionar de manera efectiva una sesión completa de rehabilitación, evaluando el rendimiento del paciente y adaptando las tareas de manera continua. Esto plantea la pregunta de si algún día los robots podrán reemplazar completamente a los terapeutas humanos, o si siempre habrá un lugar para el toque humano en la rehabilitación.
En resumen, HemiBot representa un avance significativo en la robótica aplicada a la rehabilitación, combinando tecnología avanzada con un enfoque centrado en el paciente. Sin embargo, la transición de un prototipo a un sistema clínico efectivo requerirá más pruebas y refinamientos. Seguiremos atentos a la evolución de su implementación.
