Un nuevo estudio liderado por Morten Roed Frederiksen y su equipo en el IT-University de Copenhague ha explorado el uso de un dispositivo robótico de bolsillo diseñado para ayudar a los niños a regular su comportamiento y reducir la ansiedad. Este dispositivo, conocido como AffectaPocket, utiliza interacciones táctiles rítmicas para influir en los marcadores fisiológicos y conductuales de la calma en niños en desarrollo.

Interacción táctil y regulación emocional

El estudio, publicado en la revista Frontiers in Robotics and AI, se centra en cómo la interacción activa con un juego táctil de ritmo puede disminuir la frecuencia cardíaca y el movimiento corporal en niños. En la investigación participaron dieciocho niños, quienes fueron sometidos a dos condiciones: una en la que interactuaban activamente con el dispositivo y otra en la que sostenían el mismo dispositivo sin la función táctil activada. Los resultados mostraron una reducción promedio de 3.37 latidos por minuto en la frecuencia cardíaca y una disminución del 37.6% en el movimiento corporal durante la interacción activa.

Los análisis regionales de movimiento revelaron que las reducciones más significativas se dieron en la cabeza, el cuello y los hombros, así como en los movimientos de las extremidades superiores. Estos hallazgos sugieren que la interacción breve con el dispositivo táctil puede estar asociada con una disminución de la excitación fisiológica y la inquietud física en los niños.

Implicaciones para el desarrollo infantil

La capacidad de los niños para autorregularse y controlar sus impulsos es fundamental para su desarrollo cognitivo y emocional. Sin embargo, las técnicas tradicionales para fomentar la calma, como los ejercicios de mindfulness, a menudo requieren instrucción repetida y la facilitación de un adulto. En este contexto, la tecnología interactiva que proporciona retroalimentación sensorial inmediata podría ofrecer un camino accesible y atractivo para que los niños participen en la autorregulación.

El AffectaPocket, que se controla mediante un chip EPS32 y funciona con una batería de 3.7 V, está diseñado para ser un dispositivo de bajo costo que promueve la regulación emocional y física en niños de 6 a 12 años. Al permitir que los niños sostengan el dispositivo y respondan a patrones rítmicos generados, se busca mantener su atención y fomentar un estado corporal más calmado.

Futuras direcciones

Este estudio establece una línea base preliminar para futuras investigaciones sobre cómo las interacciones táctiles robóticas pueden apoyar la calma en contextos más exigentes o estresantes. Aunque los resultados son prometedores, el estudio no busca evaluar la eficacia clínica o las habilidades de autorregulación a largo plazo, sino más bien observar los cambios fisiológicos y de movimiento en un contexto controlado.

En resumen, la investigación sugiere que las interacciones táctiles breves con dispositivos robóticos pueden ser una herramienta útil para ayudar a los niños a manejar la ansiedad y mejorar su capacidad de concentración. Sin embargo, como en cualquier avance tecnológico, es importante recordar que no todos los problemas de comportamiento se pueden resolver con un dispositivo, por más que se parezca a un juguete.

Fuentes