Un equipo italiano ha presentado NeglectARm3D, una plataforma que combina un brazo robótico y un visor de realidad virtual para registrar cómo una persona alcanza objetivos distribuidos en tres dimensiones. Su propósito es desarrollar una evaluación de la negligencia espacial unilateral que también tenga en cuenta la profundidad, además de la posición a izquierda y derecha.

El artículo, publicado el 9 de septiembre en Frontiers in Robotics and AI, describe una primera validación tecnológica con doce adultos sanos. Participan investigadores de la Scuola Superiore Sant’Anna, la Fondazione Don Carlo Gnocchi y la Universidad de Florencia. Todavía no se ha demostrado que la herramienta diagnostique el trastorno o mejore la recuperación de pacientes.

Medir y acompañar el movimiento

La negligencia espacial puede aparecer después de una lesión cerebral y dificulta atender o responder a estímulos situados en una parte del espacio. Los autores explican que las pruebas habituales de papel y lápiz aportan medidas validadas, pero trabajan principalmente sobre un plano. Eso limita la información sobre cómo cambia la exploración a distintas profundidades.

NeglectARm3D incorpora un Franka Research 3, un robot de siete grados de libertad, y un visor Meta Quest 3. La persona sostiene un mango unido al brazo robótico y ve su correspondencia dentro de la escena virtual. El robot registra tanto el movimiento como las fuerzas de interacción.

La evaluación tiene dos fases. Primero, la persona dirige el movimiento hacia los objetivos y el sistema registra la exploración del volumen disponible. Después, el robot guía la mano hacia determinados objetivos. Para ello cambia su comportamiento mecánico mediante un controlador de impedancia variable, que regula cómo responde a la interacción física.

Una validación inicial, no una prueba de eficacia clínica

El protocolo utilizado con los participantes sanos incluyó treinta trayectorias: veinte en la fase de movimiento libre y diez en la fase guiada. El equipo informa que la plataforma permitió movimientos naturales y una llegada precisa a los objetivos durante la guía robótica. Los participantes comunicaron buena usabilidad, poco malestar asociado al visor y ausencia de dolor o sensación de peligro.

Estos resultados describen la viabilidad técnica y la tolerabilidad a corto plazo en la muestra estudiada. No establecen la sensibilidad diagnóstica ni permiten extrapolar la seguridad a personas que hayan sufrido un accidente cerebrovascular.

La siguiente evaluación deberá incluir pacientes y estudiar las propiedades clínicas y psicométricas de las medidas. El mismo robot podría servir para investigar formas de asistencia física, pero esa posibilidad terapéutica permanece como una línea futura, separada de lo demostrado en este trabajo.

Fuentes